La Habana
La Habana Moderna y La Habana Vieja
La Ciudad de La Habana, capital de Cuba, es uno de los
destinos turísticos más importantes de América Central.
Si bien cuenta con espectaculares playas para disfrutar de unas vacaciones
al sol, La Habana es mucho más que eso. La Habana es una ciudad
que acumula historia y emana cultura, siendo estos aspectos la razón
de su particular encanto.
Quien decide pasar unas vacaciones en Cuba no puede dejar
de visitar La Habana. La ciudad de La Habana tiene encanto en cada rincón.
Pudiendo compararla con un museo viviente, La Habana
está repleta de edificaciones que reflejan sus épocas de
gloria, en las cuales era el epicentro del jet ser internacional.
La Gran Habana, zona metropolitana que abarca toda la
costa, incluye la capital de Cuba, es decir, la ciudad de La Habana, y
otros municipios: Regla, San Miguel del Padrón, Marianao, Cojimar,
Guanabacoa y Casablanca, entre otros.
Desde sus comienzos, La Habana fue una ciudad muy privilegiada para el
comercio y las comunicaciones, debido a que se encontraba estratégicamente
ubicada como escala en la ruta del oro desde América hacia España.
Pero, en consecuencia, La Habana resultaba frecuentemente atacada por
piratas, obligando a construir las fortalezas de la Punta, la Fuerza y
el Morro. Es por ello que en La Habana, y sobre todo La Habana
Vieja, existe tanto patrimonio histórico y cultural.
La parte vieja de la ciudad de La Habana mantuvo el estilo
de la época de la colonia, conservando también muchísimos
edificios de gran valor histórico y exquisitos monumentos levantados
en los siglos XVI al XVII. La Plaza de Armas es la más imponente
y antigua de La Habana.
Al norte de la Plaza de Armas se puede observar el Palacio de la Intendencia
o del Segundo Cabo. Éste edificio de La Habana
Vieja posee un estilo neoclásico y es posible
destacar en la construcción sus soportales y su piedra caliza.
Otro palacio próximo al anteriormente mencionado, es el Palacio
del Conde de Santovenia, en el cual funciona en la actualidad un encantador
hotel.
Fuera de la Plaza las Armas, yendo para la calle Oficios, se encuentra
la Casa del Obispo, actual sede del Museo Numismático, en el cual
se custodian billetes, monedas y medallas conmemorativas e históricas
de diversos lugares del mundo. Muy próximo se levanta la Casa del
Árabe, una de las más antiguas de La Habana
y donde hoy funciona un restaurante.
La Habana Vieja cuenta con dos interesantes museos para
aquellos turistas que quieren descubrir la historia y el arte de la capital
de Cuba. Los museos de La Habana son el Museo de Arte
Colonial (ubicado en la Plaza de la Catedral) y el Museo Municipal. En
la Plaza de la Catedral, el conjunto arquitectónico mejor mantenido
de América Latina, es infaltable visitar la Catedral de San Cristóbal,
una lindísima construcción de estilo barroco.
Uno de los símbolos más importantes de la ciudad de La
Habana es la Giraldilla, una escultura de bronce de 2 metros
de altura, ubicada en el Castillo de la Fuerza. Acercándose a la
Plaza Vieja de La Habana, es imposible no visitar la residencia del Conde
de Jaruco, en la cual, en la actualidad, funciona el fondo cubano de Bienes
Culturales. Allí es posible encontrar muchas galerías de
arte. También es obligatorio un paseo por la vivienda de las Hermanas
Cárdenas, la cual es el centro de la sociedad filarmónica
de La Habana.
Siguiendo con el recorrido por La Habana, también es interesante
conocer el paseo habanero “la Alameda de Paula”, la Plaza
de la Revolución y el Centro de La Habana, en el cual es posible
deleitarse con el lindísimo Capitolio y el paseo del Prado.
Otro atractivo para conocer es la Casa de la Comedia, uno de los teatros
más antiguos de Cuba. Cerca de allí se
encuentra el Templete, edificación de estilo neoclásico
construido en el siglo XIX. A un lado del Templete es posible ver el Castillo
de la Fuerza Real, la primera fortaleza levantada en La Habana, concluida
en el año 1544. En el interior del castillo se encuentra el Museo
de Armas, el cual alberga cerámicas locales y obras de artistas
de Cuba.
Es infaltable, antes de dirigirse a las proximidades del puerto
de La Habana y después de haber probado
un aperitivo en la Casa del Marqués de Aguas Claras, hacer una
parada en la Bodeguita del Medio. La Bodeguita del Medio, uno de los establecimientos
gastronómicos más populares de Cuba, tiene
un estilo sencillo pero la comida es exquisita.
Una vez ya en los alrededores del puerto de La Habana,
se puede ver en la Plaza Vieja una de las viviendas más antiguas
de la ciudad, de estilo mudéjar. También en la Plaza Vieja
se destacan la Casa de Esteban Portie, el Hotel Ambos Mundos, el Antiguo
Colegio El Salvador y otros sitios ya nombrados anteriormente.
Dejando la Plaza Vieja y yendo hacia la calle Cuba, es
posible encontrar una de las iglesias más antiguas de La Habana,
la Iglesia del Espíritu Santo; además del primer convento
religioso de Cuba, el de Santa Clara.
En cada edificio, cada calle de La Habana Vieja es posible
encontrar encantos coloniales y riquezas de un valor cultural e histórico
incalculable. El encanto de La Habana Vieja reside en la diversidad de
matices que se pueden descubrir en ella, además de su unicidad
y su belleza.
El Malecón es, en la actualidad, un bulevar que va por la costa
hasta llegar al barrio de Miramar, en la otra lindera del Río Almedrades.
El Malecón fue hecho con el fin de resguardar a La Habana de las
olas que generaban los ciclones. El Malecón, en La
Habana, concluye en la Chorrera.
Entre la margen derecha del Río Almendrades y el Centro de La Habana,
se levanta el barrio El Vedado. El Vedado, sitio que funciono en el pasado
como cerco de seguridad en caso de ataque a la ciudad de La Habana, es
el actual punto donde los habaneros ricos edifican sus residencias.
Con grandes y lujosos hoteles, El Vedado cuenta con avenidas anchas y
un estilo de arquitectura ecléctico. En el barrio El Vedado se
encuentra la Universidad de La Habana, la cual alberga la más grande
colección de arte precolombino de Cuba.
El Vedado se encuentra unido a la zona de desarrollo costero, en la cual
hoy se levantan imponentes centros de negocios, infraestructura turística
y buenos hoteles, a través de la famosa Quinta Avenida, una de
las más lindas de Cuba.
Es imposible terminar unas vacaciones en La Habana sin
haber conocido el cementerio de Cristóbal Colon y el lindísimo
barrio de Miramar, el cual se destaca por sus arbolados paseos y sus grandes
embajadas y villas.
La playas de Este de La Habana, Cuba
A unos 30 kilómetros de La Habana y por la autopista Vía
Blanca, existe un grupo de playas muy populares. Si bien cada una de las
playas de La Habana se denomina diferente, la costa puede
considerarse una sola, llamada Circuito Azul.
Las lindísimas playas de La Habana son Megano,
Guanabo, Trópico, Bucaranao,
Boca Ciega, Jibacoa
y Santa María del
Mar. Dentro de las playas de La Habana, la más
tranquila es la más alejada del centro de La Habana, es decir,
Trópico. Durante los fines de semana, las playas de La
Habana se llenan de gente, y sus villas en alquiler y sus hoteles
resultan una excelente opción para aquellos que quieren pasar sus
vacaciones en Cuba más alejados del tumulto de
la urbe.
Las playas de Jibacoa y Trópico albergan espectaculares
fondos de corales, los cuales son ideales para los fanáticos del
buceo y el snorkel. Desde La Habana se llega a esas playas
atravesando Santa Cruz del Norte, una villa de pescadores en la cual se
fabrica el Ron Havana Club.
Si bien las playas del este de La Habana son las mejores, al oeste de
la ciudad hay otras menos preparadas que las anteriores. Dentro de las
playas del oeste de La Habana, las más frecuentadas son las de
Barlovento, Santa Fe y Jaimanitas.
La noche en La Habana, Cuba
Las noches de La Habana son realmente únicas.
Vivir una noche en La Habana es sinónimo de adentrarse en los boleros
y la salsa, acompañado siempre de un vaso de ron. Cuba
invita a escuchar sus shows de música en vivo en los mejores clubes,
con impecables actuaciones de grupos de jazz, salsa o son. Algo imperdible
en unas vacaciones en Cuba.
Las bandas musicales más antiguas y populares, como Buena Vista
Social Club, no son muy fáciles de encontrar. Sin embargo, es posible
pedir información sobre sus fechas de actuación en diversos
hoteles de La Habana. Vale la pena estar al tanto de
los espectáculos que se llevan a cabo en los grandes hoteles de
El Vedado, los cuales ofrecen shows de cabaret con estrellas cubanas.
Las discotecas de La Habana son muy divertidas y en ellas podrá
bailar lo mejor del house latino.
Realizar una salida más espontánea a la noche en
La Habana es un poco difícil, ya que los bares y boliches
no están concentrados en un solo lugar. En general, los recorridos
nocturnos implican caminatas largas. Sin embargo, por ejemplo, el barrio
de la Plaza de la Catedral es muy alegre por la noche, y gran parte de
sus actividades se concentran en el restaurante y el bar.
Los hoteles de La Habana
son perfectos para tomar unas copas por la noche. El Hotel Habana Libre
es un excelente punto en El Vedado para empezar una buena noche. El Hotel
Riviera es la segunda mejor alternativa dentro de los hoteles en La Habana
en cuanto a actividades nocturnas.
Sin dudas, algo imperdible en unas vacaciones en La Habana
es llevar una botella de ron o un par de cervezas a El Malecón
y tomar algo bajo las estrellas junto a una gran cantidad de gente.
Una opción barata de entretenimiento en La Habana
es ir al cine. Muchos de los cines de La Habana se encuentran esparcidos
por el barrio El Vedado. Los cines de La Habana suelen tener una muy buena
selección de películas cubanas, europeas y norteamericanas
en sesiones continuas, algunas dobladas al español y otras subtituladas.
La Habana también cuenta con los mejores teatros de Cuba,
más que nada en septiembre, durante el Festival de Teatro. En ese
momento es posible asistir a excelentes espectáculos, tanto tradicionales
como de vanguardia.
El Centro de La Habana, Cuba
El Centro de La Habana es bastante diferente a la parte
vieja de ciudad. Una visita al Centro de La Habana significa presencias
ruidosas calles y ver edificios descuidados.
Ubicado entre los puntos turísticos de El Vedado y La Habana Vieja,
el Centro de La Habana (o Centro Habana) no gozó de la misma cantidad
de inversiones y arreglos que fueron destinados a La
Habana Vieja. Solamente El Malecón
fue tenido en cuenta, ya que allí varias áreas recobraron
su antiguo encanto.
Zona con una particular personalidad, el Centro de La Habana es
un barrio tan importante y atractivo como cualquier otro punto de la ciudad
de La Habana. Sus calles pobladas y sus edificios que datan de los siglos
XVIII y XIX emanan vida.
El Centro de La Habana o Centro Habana es el lugar perfecto
para vivir la verdadera esencia de la capital de Cuba. Conocer el Centro
de La Habana significa conocer la ciudad en su estado pleno y puro. Son
infaltables las visitas a la Iglesia del Sagrado Corazón y al Barrio
Chino.
El Vedado | La Habana, Cuba
El Vedado podría ser considerado como el actual
epicentro de la ciudad de La Habana, su barrio comercial y de negocios.
En el barrio habanero de El Vedado se encuentran los bancos, las agencias
de viaje, un sinnúmero de hoteles, aerolíneas, tiendas,
oficinas de ministerios. Las calles y avenidas de El Vedado se encuentran
trazadas en ángulo recto y están marcadas por letras o números.
Miramar | La Habana, Cuba
Zona “de época” de La Habana, Miramar
es un barrio residencial que se ve cruzado por la famosa Quinta Avenida.
El barrio de Miramar empieza justo donde termina El Malecón, detrás
del túnel de las Américas. Miramar es la zona de las embajadas
y de las residencias más lindas, todas edificadas con el estilo
de las décadas del 1930 y 1950.
Es interesante conocer en Miramar la embajada de Rusia, ya que, por su
imponencia, es un monumento en sí misma. Dicha embajada ubicada
en el barrio de Miramar, La Habana,
es conocida como “la torre de control”.
Gran parte de las espectaculares casas construidas en Miramar fueron abandonadas
por sus dueños durante la década de 1960. Luego, fueron
ocupadas por humildes familias, motivo por el cual se encuentran sumamente
descuidadas.
El Malecón | La Habana, Cuba
El Malecón es el punto estratégico de La
Habana, Cuba. Bordeando la totalidad del barrio El Vedado
y el Centro de La Habana hasta La Habana Vieja, El Malecón es un
boulevard de 5 kilómetros de largo, que abarca desde el Castillo
de la Punta hasta La Chorrera.
En unas vacaciones en Cuba no se puede dejar de “hacer”
El Malecón, es decir, recorrer este boulevard de La Habana a poca
velocidad durante el atardecer. Esta es la mejor manera para poder apreciar
la belleza de esta avenida.
Sin dudas, El Malecón sería aun mas lindo si las residencias
no se hubieran descuidado tanto. Sin embargo, la UNESCO comenzó
la restauración de algunas viviendas con columnas, en la parte
del Castillo de la Punta.
Yendo por El Malecón de este a oeste, es posible ver el Hospital
Hermanos Ameijeiras, el más moderno de La Habana;
el monumento en memoria de las victimas de la explosión del acorazado
Maine en 1898; el monumento a Antonio Maceo; la cascada al comienzo de
La Rampa; el Hotel Nacional, el más lindo de La
Habana; y, un poco más adelante, la escultura
de Calixto García; el Hotel Riviera y el Hotel Cohiba, edificados
en frente de la Fuente. Llegando al final de El Malecón se puede
ver La Chorrera, unos jardines con una torre frente al mar.
Alrededores de La Habana, Cuba
Los alrededores de La Habana, en un radio de 15 kilómetros
al este y al sur, brindan una buena opción si se quiere escapar
un poco del ruido de la capital de Cuba.
En unas vacaciones en La Habana es posible
realizar un recorrido siguiendo las huellas de Ernest Hemingway, famoso
escritor fascinado con Cuba. Así, es posible conocer
Finca Vigia, en el poblado de San Francisco de Paula, o Cojimar, lugar
en el cual se inspiró para crear el libro “El viejo y el
mar”, el cual le hizo ganar un Premio Nobel.
Una segunda alternativa es descubrir los secretos de la Santería,
en la urbe colonial de Guanabacoa, o el barrio de Regla. Otro punto interesante
para conocer es el Parque Lenin, en el cual las familias de La
Habana disfrutan el día durante los fines de semana.
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